El Gobierno trae en 2026 subidas de hasta un 40% en la fiscalidad de la vivienda

El nuevo endurecimiento fiscal sobre la vivienda en 2026 dispara la plusvalía municipal, con subidas de hasta un 40% para muchos propietarios.

El Gobierno ha dado un nuevo paso en el endurecimiento fiscal sobre la vivienda con la actualización de los coeficientes de la plusvalía municipal que entrarán en vigor en 2026. Aunque se presenta como un ajuste técnico, la realidad es que el cambio supone un auténtico catastrazo para miles de propietarios, con subidas que en muchos casos alcanzan el 30% y el 40% en el impuesto que se paga al vender una vivienda.
La plusvalía municipal grava el supuesto incremento de valor del suelo urbano desde la compra hasta la venta del inmueble. No se calcula sobre el precio de mercado, sino sobre el valor catastral del suelo, al que se aplica un coeficiente que depende de los años de tenencia y, posteriormente, el tipo impositivo que fija cada ayuntamiento, que puede llegar hasta el 30%. Es decir, basta con que el coeficiente suba para que el impuesto se dispare, incluso aunque el propietario apenas haya obtenido beneficio real con la venta.
Pues, el Gobierno ha actualizado los coeficientes catastrales en la plus Valía municipal para este año 2026, lo que va a suponer subidas del valor y por lo tanto del impuesto con relación a ejercicios anteriores que oscilarán entre un 30% y un 40%

Los nuevos coeficientes máximos elevan de forma significativa la base imponible en los tramos de tenencia más habituales del mercado inmobiliario español. En especial, se concentran las subidas en las viviendas vendidas entre los siete y los quince años desde su adquisición, un rango muy común entre familias que cambian de casa por necesidades laborales, familiares o económicas.
A partir de los 15 años los coeficientes se reducen ligeramente, pero no por ello deja de verse incrementado.

Recordemos que este impuesto se paga a la hora de transmisión, donación, o cualquier transacción en la titularidad de la vivienda como pueda ser una donación o sucesión.

El Gobierno aboga esta subida para evitar especulaciones inmobiliarias, pero aquí no se establece un rigor entre los pequeños propietarios o inversores, de manera que afecta a todos por igual. Por lo tanto se sigue exprimiendo cada día más al ciudadano medio.