El Gobierno incrementa en un 42% la base de cotización de los autónomos societarios (aquel que constituye una sociedad mercantil) y colaboradores (familiar directo que trabaja de forma habitual en el negocio) y, a partir desde enero, pasan a pagar 135 euros más, hasta -aproximadamente- unos 440 euros mensuales. La redacción empleada por Seguridad Social implica que estos autónomos podrán seguir abonando la misma cuota que en 2025, pero en la regularización (que se hará en 2028) se les exigirá aportar, como mínimo, la cuota correspondiente a la base mínima de 1.424 euros para el ejercicio 2026.
Desde el año 2023, este colectivo de trabajadores por cuenta propia venía cotizando por una base mínima de 1.000 euros -vinculada a la del régimen general de trabajadores- y, para incrementarla de manera transitoria, en 2024 y 2025 tenían que incluirla en la Ley General de Presupuestos. Ante la ausencia de cuentas públicas desde el año 2023, el Gobierno no podía aumentar la base mínima cotización de societarios, pero ese «escudo» desapareció en enero de 2026, con el inicio del año, cuando ha pasado a ser de 1.424 euros.
Estos cambios de la base de cotización se acordaron entre Gobierno, sindicatos y organizaciones empresariales en la reforma del sistema de cotización del RETA de 2022. En ella, se estableció que la base de cotización de los autónomos societarios, familiares colaboradores y aquellos que no declaran rendimientos no podrá ser inferior a la base mínima del Régimen General a partir de 2026.
Es por ello que se introduce la obligación de cotizar por la base incrementada (1.424 euros), aunque se abre la posibilidad de hacer frente a este aumento de la cuota dos años más tarde, cuando se lleve a cabo la regularización, tal y como explica el despacho Botías García Abogados. «Los autónomos societarios y familiares colaboradores tendrán una base mínima definitiva de 1.424,40 €/mes en la regularización, aunque durante el año puedan mantener bases inferiores».
Tanto ATA como UPTA han criticado el incremento de las bases mínimas y, por consiguiente, el aumento de la cotización que tendrán que desembolsar los autónomos societarios y colaboradores.
A través de una publicación en X, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha denunciado que «el Gobierno ha vuelto a mentir a los autónomos y no ha congelado las cuotas de 2025 a todos los autónomos», y ha señalado que es «incomprensible» que se prorroguen para todos menos a societarios y colaboradores. Además, ha pedido a los grupos parlamentarios -y asegura que ya ha hablado con algunos de ellos- «parar esta salvajada y buscar solución inmediata con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026».
Por su parte, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha anunciado que esta decisión afecta a más de 169.99 autónomos colaboradores y que son unos 350.000 societarios los que cotizan por la base mínima. Además, Abad ha insistido en que es un problema que tiene «fácil solución, ya que si se ha congelado la cotización para el resto de autónomos, habrá que hacer un Real Decreto-Ley para recuperar la base mínima de cotización de 1.000 euros». Por su parte, el presidente de UPTA señalado que desde la organización «ya avisamos que esto iba a pasar» y ha reclamado a los partido políticos que votaron a favor de congelar las cuotas «deberían haber metido en el trámite la congelación de las bases de colaboradores y societarios».
